El Retorno Al Océano

¡Buen día querido lector de Freakroko!

¿Cómo has pasado tu semana?

Por aquí todo muy calmo, en una semana retorno a Montevideo, después de aproximadamente 9 meses estudiando en la ciudad de Salto.

Éste año intenté asentarme en ésta ciudad norteña del Uruguay, pero las cosas no salieron como deseaba, por lo cual regresaré a mi ciudad natal por enero para trabajar y estudiar, retornando a Salto en febrero para dar 3 de mis últimos exámenes e intentar conseguir trabajo y asentarme aquí.

Pues bien, en el post de hoy llegamos al final del viaje soñado que nos costó dos años de preparación, entre el ahorro y la concreción del mismo.

Mucha información tuvimos que obtener, aprendimos muchas cosas en el camino, por ejemplo si quieres ir a Machu Pichu, nosotros fuimos en enero (temporada de lluvia) y no compramos ninguna entrada a nada de Cuzco por Internet, fuimos solamente con nuestras mochilas, bueno con la de Romina, porque la mía la habían perdido en el aeropuerto de Santiago de Chile y demoraron los 5 días que estuvimos en Cuzco para devolvérmela, y conseguimos hacer prácticamente todos los tours en mini van, con las entradas respectivas y los tours pagos, visitamos Pisac, Sacsayhuaman, Ollantaytambo, Moray, Salinas de Maras, además de la entrada a Machu Pichu, todo eso lo compramos en Cuzco mismo, a dos cuadras de la plaza de armas y en un local frente a la Municipalidad del Cuzco, que es un primer piso por escalera, al llegar tendrá carteles, pero solo verán una escalera. Nosotros nos arriesgamos a comprar todo allí y el tour por todos esos lugares nos costó nada más que 240 dólares a ambos, cuando pensábamos gastar, viendo las tarifas por Internet, alrededor de 400 dólares cada uno!!!!! Si será bueno ser paciente y comprar en el mismo lugar… Igualmente el riesgo que tomamos fue alto, puesto que existen muchas agencias de viaje truchas o falsas, que buscan robar a los turistas solamente, hay que tener mucho cuidado a la hora de comprar los boletos.

Pero bueno, el obtener información y arriesgarse a tomar decisiones en el momento, son dos herramientas clave para disfrutar un buen viaje mochilero!

Es así, que con varias decisiones en el bolsillo, muchas ilusiones, pero también algunas rabietas por cuestiones lógicas que nos sucedieron en el camino, salimos de San Pedro de Atacama con rumbo hacia el Oeste, a Antofagasta en la costa del Océano Pacífico.

La verdad es que los precios entre Perú y Chile se nota una enorme diferencia, éste último es mucho más caro que Perú, ni que hablar con Bolivia que es el más barato de los tres países.

También se nota una enorme diferencia en las estructuras de los tres países, lo cual muestra, en gran medida, el desarrollo técnico y económico que posee Chile sobre esos dos vecinos.

Sin embargo, algo que noté desde un principio y que me gustaría remarcarlo, no como forma negativa, sino como una cuestión para razonarlo, es el dialecto, puesto que en Sudamérica casi todos los países hablan el idioma español como oficial, pero todos tenemos distintos dialectos del mismo, pues bien, los peruanos tienen un hermoso dialecto español, lo hablan perfectamente bien y se hacen entender de una forma maravillosa, en Bolivia el español se comprende bastante bien, pero no le llega ni a los talones del peruano, pero en Chile…. eso no es idioma español… pido disculpas si alguien se siente ofendido, jajajajaja, pero realmente, allí no se habla un dialecto del español, pareciera un idioma propio, puesto que sólo ellos lo entienden.

La cuestión por la cual menciono el dialecto chileno es porque se me dió por pensar, que existen muchas formas de hablar español en América, cada país es un mundo con ese idioma y sus variantes, incluso dentro de cada país se habla distinto, pero me sorprendió que el dialecto chileno, que para mí es muy complicado de entender por la complejidad en que destrozan las palabras y las recortan, me hiciera rechazarlo completamente desde un principio, simplemente no puedo hablar así y me cuesta entenderlo, pero más me sorprendió que yo asocio esos recortes de palabras en mi país con la población más carenciada y menos educada, que al no comprender o no poder decir las palabras completas, en momentos las recortan, un ejemplo claro es el “va pai” (vamos para ahí) que muchos de los que aquí denominamos planchas utilizan. Es como un lenguaje que los identifica, y comparándolo con un país como Chile, que se supone es de los más desarrollados de América del Sur, no hay mucha diferencia con el “weon” (no se como se acorta en realidad, pero quiere decir Huevón si no me equivoco), y eso me hizo pensar en ¿qué América vivimos? Pero éste tema será para otro post.

Bien, en el trayecto entre San Pedro de Atacama y Antofagasta nos encontramos una hermosa y desconocida cuestión que no había observado en Bolivia ni en Perú, los paneles solares en la iluminación rutera y los molinos de viento para generar energía fotovoltaica y eólica respectivamente. Me pareció una excelente opción para recortar gastos energéticos y económicos al estado y que es un modelo a seguir en ese sentido por el resto de los países, sobre todo Uruguay.

sam_3756 sam_3742

La ruta árida del desierto de Atacama en el norte chileno es hermosa, la decisión de utilizar medios energéticos es excelente para un lugar que resulta muy difícil para habitar.

Pero nada más llegar a Antofagasta, una ciudad que me pareció muy agradable de vista y similar a Montevideo en Uruguay, empezamos con problemas. Habíamos ahorrado cerca de 600 dólares al principio del viaje en Cuzco, que nos sorprendió gratamente, pero aquí esos 600 dólares no nos servían… ¿porqué? pues, porque no es una ciudad preparada para el turismo, es verdad que llegamos un fin de semana, pero igualmente, no existía un centro de información turística, no habían cajeros abiertos y el único cambio que encontramos abierto, pocos minutos antes un grupo de jóvenes colombianos estaban intentando cambiar 10 mil dólares a pesos chilenos, lo cual obviamente no solo trancó todo el cambio, sino que no tenía suficiente dinero como para realizarles el cambio. Terminaron cambiándole creo que unos 4 mil dólares y cuando preguntamos para cambiar nos tuvieron unos 20 minutos a la espera. Un desastre total, en el hotel no nos aceptaban dólares… En el supermercado obviamente que tampoco, menos en los demás negocios.

Al rato, el cajero nos dijo que nos cambiaría unos 300 dólares, y fue lo que hicimos. Era el dinero suficiente como para pagar el hotel (nos quedamos solamente una noche, porque sabíamos que era mucho más caro que cualquier otra ciudad que visitamos) y para comer ese día y al día siguiente que tomábamos el vuelo de regreso a Santiago de Chile y posteriormente a Montevideo.

Sin amedrentarnos por esa cuestión, decidimos salir a conocer la ciudad, que por cierto es hermosa. Lástima ese pequeño detalle de no estar preparada para los turistas que llegan.

Las calles de la misma, coronadas con las montañas a espalda de los edificios le dan un toque especial a la zona céntrica de Antofagasta, sin embargo, su belleza está sin dudas en la costa del Océano Pacífico.

sam_3800
Hermoso atardecer en la costa de Antofagasta. El sol ocultándose por el horizonte en el Océano Pacífico y un barco navegando.

sam_3788 sam_3792

Caminar por la rambla costera es un paseo majestuoso que vale la pena tanto de día como al anochecer. Pueden encontrar pequeños animales hechos con baldosas y colocados sobre el muro que cubre la rambla, así como también esculturas en medio del camino por la misma. Realmente vale la pena recorrer la costa.

sam_3840
Cerca del ingreso al Shopping de Antofagasta.
sam_3815
Esculturas en la costa de Antofagasta

Por último, algo que me sorprendió, pero que es obvio, puesto que nunca había estado en un lugar donde los movimientos sísmicos fuesen moneda común y los Tsunamis se hagan sentir, me encontré con éste cartel en la vereda.

foto-0239
Cartel de aviso en la costa de Antofagasta.

Pues bien, hasta aquí llegó nuestro viaje!

Antofagasta era el destino final al que debíamos llegar en 24 días para tomar el vuelo de retorno a Montevideo, puesto que solamente salimos de la capital uruguaya con dos pasajes, uno de ida y otro de retorno y desde dos ciudades en diferentes países (Cuzco, Perú y Antofagasta, Chile).

Este fue mi primer gran viaje largo solo con mi mochila, la ruta, mi cabeza y unos cuantos dólares ahorrados con esfuerzo para disfrutarlos al máximo. Les dejo unas fotos más de la costa antofaganense.

sam_3826 sam_3824

Por lo tanto, los veré en el próximo post el sábado 31 para despedir el año con todo!

Un fuerte abrazo y que tengan una hermosa semana.

Roko

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s